Las mejores frases celebres de la red
Letra E (995 frases)
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Échale guindas al pavo.
Échame pan y llámame tonto.
Echando mucho aceite en la sartén, cualquiera fríe bien.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Echar las campanas al vuelo.
Echar leña al fuego.
Echar margaritas a los puercos.
Echar sapos y culebras por la boca.
Echarse la soga al cuello.
Échate a enfermar y verás quien te quiere bien o quien te quiere mal.
Educación y pesetas, educación completa.
EI que algo quiere, algo le cuesta.
EI tomate hasta que se remate.
El abad canta donde yanta.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
El abad que no tiene hijos, es que le faltan los argamandijos.
El abad y el gorrión, dos malas aves son.
El agua de agosto quita vino y no da mosto.
El agua de San Juan, quita aceite, vino y pan.
El agua en invierno duerme sola.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
El ama brava, es llave de su casa.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
El amo imprudente, hace al mozo negligente.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
El amor de lejos, es para los pendejos.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
El amor es el vino que más pronto se avinagra.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
El amor que se alimenta de regalos, siempre está hambriento.
El amor verdadero entra por el agujero.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
El amor y los celos son compañeros.
El amor, de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
El amor, entra por la cocina.
El andar de la madre, tiene la hija.
El año bueno, el grano es heno; el año malo, la paja es grano.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
El árbol que no da frutos, da leña.
El arte de agradar es el arte de engañar (Gracias a Juancho).
El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
El avaro se roba a sí mismo.
El pródigo, a sus herederos.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
El bien viene andando, pero el mal voland.
El borracho vendería los pantalones por bebe.
El borracho, de nada tiene empacho.
El borriquito delante, para que no se espante.
El buen alimento cría entendimiento.
El buen cirujano opera temprano.
El buen instrumento saca maestro.
El buen libro de las penas es alivio.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
El buen paño, en el arca se vend.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
El buen vinagre del buen vino sale.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
El buen vino, en cristal fino; y el peleón, en el jarro o en el porrón.
El buen vino, se bebe en cristal o en vidrio.
El buen vino, se ha de beber en cristal fino.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
El buey donde pace, y el hombre donde nace.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
El buey suelto bien se lame.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
El camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
El can en agosto, a su amo, vuelve el rostro.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
El casado por amor vive vida con dolor.
El casado, casa quiere.
El casamiento y el caldo pelando.
El cebo es el que engaña, que no la caña.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
El chisme enfada y el chismoso enfada.
El chorizo no es dañino si se cuece en vino fino.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
El comer mató a muchos; el hambre, a casi ninguno.
El comer y rascar, todo es empezar.
El comer, es maestro del beber.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
El corazón no habla, mas adivina aunque calla.
El cornudo es el último que lo sabe.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
El culito no esta ahora para besitos (Gracias a Rafael Yates).
El dar es honor; el pedir, dolor.
El dar y tener, seso ha de menester.
El deseo hace hermoso lo feo.
El desgraciado va por agua al río y se encuentra el cauce vacío.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
El día en que la mierda valga dinero, los pobres nacerán sin culo.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
El diablo sabe mas por viejo, que por diablo.
El diablo sólo tienta a aquel con quien ya cuenta.
El diablo, harto de carne, se metió fraile.
El diez de abril, al cuco verás venir.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
El dinero del pobre dos veces se gasta.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
El dinero y el amor, son dos cosas que no se pueden ocultar.
El dinero, hace al hombre entero.
El ejercicio hace maestro al novicio.
El empezar, es el comienzo del acabar.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
El enamorado y el pez, frescos han de ser.
El enjambre de abril para mí, el de mayor para mí hermano, el de junio para ninguno.
El envidioso es de tal ser que no se le indigesta lo que come, sino lo que ve comer.
El espantajo sólo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
El fin justifica los medios.
El flojo y el mezquino andan dos veces el camino.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El fraile, la horca en el aire.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
El gato escaldado, del agua fría huye.
El gato maullador, nunca buen cazador.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
El golpe de la sartén, siempre tizna y no hace bien.
El gozo en el pozo.
El hábito no hace al monje.
El hablar bien, poco cuesta.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
El hablar, es más fácil que el probar.
El hable es plata, el silencio es oro.
El hacer bien a un bellaco es guardar agua en un saco.
El hacer bien a un villano es echar agua en el mar.
El hambre es la buena, no la comida.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
El hierro caliente se dobla fácilmente.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
El hombre apercibido medio combatido.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
El hombre es como el oso, entre más peludo, más hermoso.
El hombre es fuego y la mujer estopa: llega el diablo y sopla.
El hombre es un animal de costumbres.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
El hombre propone, y Dios dispone.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
El hombre y el oso, cuanto más feo más hermoso.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
El ignorante al ciego es semejante.
El ignorante es poco tolerante.
El ignorante y el ciego, caminan a tiento.
El inferior paga las culpas del superior.
El infierno está empedrado, de buenas intenciones.
El infierno está lleno de buenos deseos y el cielo de buenas obras.
El interés dueño del mundo es.
El interés tiene pies y yo también.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
El joven armado y el viejo arrugado.
El joven conoce las reglas y el viejo las excepciones.
El juego la mujer y el vino, sacan al hombre de tino.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
El Juez, derecho como la viga del techo.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
El labrador siempre esta llorando, unas por duro y otras por blando.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
El ladrón cree que todos son de su condición.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
El león, no es como lo pintan.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
El lobo, harto de carne, métese a fraile.
El lunes, ni las gallinas ponen.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
El maestro ciruela que no sabe leer y pone escuela.
El maestro sabe lo que hace.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
El mal cobrador hace mal pagador.
El mal de muerte no hay medico que lo acierte.
El mal de vientre no se cura con agua caliente.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
El mal para quien lo fuere a buscar.
El mal que no tiene cura es la locura.
El mal trago, pasarlo pronto.
El mal, para quien le fuere a buscar.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
El mandar no quiere par.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
El médico mata, y el cura lo tapa.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
El mejor escribano, echa un borrón.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
El mejor suegro, vestido de negro.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
El melón y la mujer, son difíciles de conocer.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
El miedo guarda la viña, que no viñadero.
El miedo, no anda en burro.
El miserable y el pobre, las paga doble.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
El movimiento se demuestra andando.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
El mucho vino no guarda secreto ni cumple palabra.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
El muerto al pozo y el vivo al gozo.
El muerto en la guerra no sacó ningún provecho.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
El muerto y el arrimado, a los tres días apesta.
El muerto y el ausente, no son gente.
El mundo es para los osados, no para los tímidos y callados.
El necio cree, que todo lo sabe.
El necio o no se casa o se casa mal.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
El oficio quita el vicio.
El ojo del amo, engorda el caballo.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
El padre para castigar y la madre para tapar.
El pájaro no se caga en el nido.
El palo dadoni Dios lo quita.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
El pan es freno del vino.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino que salte a ellos.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
El pastor ruín, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
El peor de los males, es tratar con animales.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
El perfume bueno viene en frasco pequeño.
El perro con rabia, de su amo traba.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
El perro del hortelano, ni come la berza ni la deja comer.
El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
El perro flaco todo es pulgas.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
El perro viejo, si ladra, da consejo.
El perro y el niño, donde ven cariño.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
El pescado en mayo, a quien te lo pida dáselo.
El pescado y el huesped, a los tres días hieden.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
El pez grande se come al chico.
El pez por la boca muere.
El pez que busca anzuelo, busca su duelo.
El plato de la mesa ajena se antoja mas que el propio.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
El primer año es el difícil, todos los demás ya son iguales.
El pudor de la doncella la hace aparecer mas bella.
El puro y la mujer, acertar y no escoger.
El que vive bien y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
El que a bestia hace mal, es más bestia que el animal.
El que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
El que a burros favorece, coces merece.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
El que a hierro mata, a hierro muere.
El que a la bestia hace mal, es más bestia que el animal.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
El que a los suyos parece, honra merece.
El que a mi casa no va, de la suya me echa.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
El que al buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
El que al cielo escupe, en la cara le cae.
El que algo debe, no reposa como quiere.
El que algo quiere, algo le cuesta.
El que ama el peligro, en él perece.
El que ama, teme.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
El que anda con un cojo, si al año no correa, renquea.
El que anda en silencio, cazar espera.
El que apura su vida, apura su muerte.
El que asno nace, asno se queda.
El que avisa no es traidor.
El que bien huele, mal hiede.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
El que bien te quiere te hará llorar.
El que bien tiene y su mal escoge, que no se enoje.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
El que busca, encuentra.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
El que calla, otorga.
El que callar no puede, hablar no sabe.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
El que canta y danza se agita y no avanza.
El que canta, sus males espanta.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
El que come solo, muere solo.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
El que come y no convida tiene un sapo en la barriga.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
El que compra y miente en su bolso lo siente.
El que con lobos anda, a aullar enseña.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
El que con niños se acuesta, meado amanece.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
El que corre menos, vuela.
El que corre mucho, se cae de panza y el que no corre no alcanza.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
El que da lo que tiene, a pedir se queda.
El que da lo suyo antes de la muerte, merece que le den con un canto en los dientes.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
El que da porque le den, engañado debe ser.
El que da primero, da dos veces.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
El que da, recibe.
El que de amigos carece es que no los merece.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
El que de joven come sardina, de viejo caga espina.
EL que de joven no trabaja de viejo duerme en la paja.
El que de joven no trota, de viejo galopa.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
El que de nada sabe, de todo se unta.
El que dé rosas de comer al burro, cobrará con un rebuzno.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El que debajo de hoja se posa, dos veces se moja.
El que demonios da, diablos recibe.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
El que duerme en mayo que duerma todo el año.
El que en abril riega, en mayo siega.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
El que es buen gallo, en cualquier gallinero canta.
El que es buen juez, por su casa empieza.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
El que es perico, donde quiera es verde y el que es "tonto" donde quiera pierde.
El que es un buen gallo, en cualquier corral canta.
El que escucha consejos, llega a viejo.
El que escucha, su mal oye.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
El que espera, desespera.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
El que está a las verdes, está a las maduras.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
El que esta bien y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
El que está en el lodo querría meter a otro.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El que está en pié, mire no caiga.
El que está y no está por su gusto, que se joda es justo.
El que fía o promete, en deuda se mete.
El que fía, o pierde o porfía.
El que fía, salió a cobrar.
El que fue a Sevilla perdió la silla.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
El que fuera se va a casar, o va engañado o va a engañar.
El que guarda, halla.
El que ha de besar al perro en el culo no ha menester limpiarse mucho.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
El que ha naufragado, teme a la mar aun calmado.
El que ha sido cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien sabe.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El que hambre tiene, con pan sueña.
El que hambre tiene, en pan piensa.
El que hizo la ley, hizo la trampa.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
El que juega con fuego siempre sale quemado.
El que la hace, la paga.
El que la sigue la consigue.
El que las hace, las imagina.
El que las sabe, las tañe.
El que se casa por todo pasa.
El que lejos se va a casar, o va engañado o va a engañar.
El que levanta demasiado la cabeza, no ve dónde pisa.
El que ley establece, guardarla debe.
El que llama a un abogado, es que ha matado o mucho ha robado.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
El que madruga, Dios lo ayuda.
El que mal anda, mal acaba.
El que mal vive, poco vive.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
El que manda, manda.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
El que más come, menos come.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
El que más hace, menos alcanza.
El que más puede, más aprieta.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
El que me hace mas bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El que menos corre, vuela.
El que mucho abarca poco aprieta.
El que mucho corre, pronto para.
El que mucho duerme poco aprende.
El que mucho duerme, poco vive.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
El que mucho habla, mucho yerra.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que nace barrigón, buenas ganas que lo fajen.
El que nace para buey, hasta la yunta lame.
El que nace para maceta, no sale del corredor.
El que nace para mulo, del cielo le cae el arnés.
El que nace para tamal, del cielo le caen las hojas.
El que nace postrero, llora primero.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
El que nada debe, nada teme.
El que nada sabe, de nada duda.
El que no agradece, al diablo se parece.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
El que no cae, resbala.
El que no canea, calvea.
El que no coge consejos, no llega a viejo.
El que no cojea, renquea.
El que no corre, vuela.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
El que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
El que no esta acostumbrado a los calzones se le pelan los cojones.
El que no fuma ni bebe vino, el diablo le lleva por otro camino.
El que no llora, no mama.
El que no mira hacia adelante, atrás se queda.
El que no oye consejo no llega a viejo.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
El que no sabe, es como el que no ve.
El que no se arriesga, no pasa la mar.
El que no se consuela, es por que no quiere.
El que no se fía, no es de fiar.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
El que no te ama, burlando te difama.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
El que no tiene hijos los mata a palos.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
El que no tiene hijos, los educa bien.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
El que no tiene mujer, cada día la mata; mas quien la tiene, bien la guarda.
El que no tiene otra cosa, con su madre se acuesta.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
El que paga mal, paga dos veces.
El que paga manda y el que no se aguanta.
El que para mear tiene prisa, se acaba de mear en la camisa.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
El que parte y reparte se queda con la mejor parte.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
El que poco pide, poco merece.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
El que por su gusto es buey, hasta la coyunta lame.
El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
El que presta no mejora.
El que primero llega, ése la calza.
El que primero se levanta, primero se calza.
El que puede gobernar a una mujer puede gobernar a una nación.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
El que quiera celeste, que le cueste.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
El que quiera honra, que la gane.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
El que quiere baile, que pague músico.
El que quiere besar, busca la boca.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
El que quita la ocasión, evita el ladrón.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
El que ríe el último, ríe dos veces.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
El que ríe por ultimo ríe mejor.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
El que rompe, paga.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
El que se casa, por todo pasa.
El que se convida, fácil es de hartar.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
El que se excusa, se acusa.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
El que se mete a redentor sale crucificado.
El que se pica, ajos come.
El que se queja, sus males aleja.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
El que siembra vientos, recoge tempestades.
El que siembre y cría, tanto gana de noche como de día.
El que siendo servilleta llega a mantel, ¡Dios nos libre de el!.
El que sigue la caza, ése la mata.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
El que su nariz acorta, su cara afea.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
El que temprano se levanta, un muerto lo espanta.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
El que tenga tienda, que la atienda, y si no, que la venda.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
El que tiene boca, se equivoca.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
El que tiene capa, escapa.
El que tiene narices, no manda a oler.
El que tiene padre alcalde, seguro va al juicio.
El que tiene padrino, se bautiza.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
El que tiene tejado de vidrio, no tire piedras al de su vecino.
El que tiene tienda, que la atienda.
El que todo lo quiere vender, pronto quiere acabar.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
El que toma la zorra y la desuella ha de saber más que ella.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
El que tonto nace, tonto muere.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El que tuvo y retuvo, guardó para la vejez.
El que va a cagar y no se pee, es como el que va a la escuela y no lee.
El que va a hacer mal, ya va medio herido, dice el refrán.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
El que venga atrás que arree.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
El queso es sano que da el avaro.
El queso pesado, y el pan liviano.
El queso y el barbecho, de mayo sea hecho.
El relajo es dulce después del trabajo.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
El saber no ocupa lugar.
El sabio no dice lo que sabe y el necio, no sabe lo que dice.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
El salario es de acuerdo con el trabajo.
El Santo más milagrero es, San dinero.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
El sol de enero, poco duradero.
El sol de marzo pega con el mazo.
El sol de marzo temprano, es muy bueno para los campos.
El sol de marzo temprano, es para el campo muy sano.
El sol sale para justos y pecadores.
El sordo no oye, pero compone.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
El sueño y la muerte, próximos parientes.
El sueño, es alimento de los pobres.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
El tiempo aclara las cosas.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
El tiempo es oro.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
El toro y el gallo en el mes de mayo.
El toro y el melón, como salen son.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
El trabajo cazurro, sólo es para los burros.
El trabajo del lino no es fino.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
El trabajo ennoblece.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
El trabajo mata al asno pero no mata al amo.
El trabajo por la mañana vale oro.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
El tronco de enero, no le pongas en el húmero.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
El vago trabaja doble.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
El valiente vive, hasta que el cobarde quiere.
El veinte de Enero, San Sebastián el primero.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
El vicio, saca la casa de quicio.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
El viejo que se casa, mal lo pasa.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
El vino casi es pan.
El vino comerlo, y no beberlo.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
El vino es la ganzúa de la verdad.
El vino malo es mejor que el agua buena.
El vino más bueno, para quien no sabe mearlo, es un veneno.
El vino no tiene vergüenza.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
El vino puro dirá quién es cada uno.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
El vino y la verdad, sin aguar.
El vino, abre el camino.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El yerro encelado, medio perdonado.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Emprestaste,perdiste al amigo.
En abril aguas mil y todas caben en un barril.
En Abril dulce dormir (refran italiano).
En abril, setas a mí; en mayo, setas apaño; en San Juan, podridas van.
En abril y en mayo, no dejas en la casa el sayo.
En abril y mayo, haz harina para todo el año.
En agosto trilla el perezoso.
En agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero.
En agosto, frío al rostro.
En agosto, prepara la tinaja para el mosto.
En almoneda, ten la boca queda.
En año bueno, el grano es heno, y en año malo, la paja es grano.
En año caro, harnero espeso y cedazo claro.
En apurada situación, haz de tripas corazón.
En arca abierta, el justo peca.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
En boca cerrada no entran moscas.
En boca del mentiroso, lo cierto se hace dudoso.
En buen año ni en malo, no dejes la harina en el salvado.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
En buen y mal año, ten tu vientre reglado.
En buena casa, mal inquilino.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
En cada casa, un solo amo.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
En cada refrán, tienes una verdad.
En cada tiempo, su tiento.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
En cada villa, su maravilla.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
En caliente ni se siente.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
En camino largo, corto el paso.
En casa chica y en largo camino se conoce al buen amigo.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohino.
En casa de Gonzalo, mas manda la gallina que el gallo.
En casa de herrero, cuchillo de palo.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
En casa de los tíos ella es la tía.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
En casa de mi tía, mas no cada día.
En casa de Miguel, él es ella y ella es él.
En casa de mujer rica, ella manda y él obedece.
En casa de mujer rica, ella manda y ella grita.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
En casa del abad, comer y llevar.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
En casa del albañil, goteras mil.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
En casa del herrero cuchillo de palo.
En casa del herrero, asador de madero.
En casa del herrero, cuchillo del madero.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
En casa del ladrón, te roban hasta la respiración.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
En casa del músico, todos saben cantar.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
En casa del que jura, no faltará desventura.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
En casa del tabernero el que no cae, resbala.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
En casa llena el loco no se apena.
En casa llena no hay mujer mala.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
En casa llena, presto se hace la cena.
En casa llena, sienta bien la torta ajena.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
En casa pobre no hay mujer buena.
En casa pobre, pocos cuentos.
En caso de duda que nunca sean ellas las viudas.
En chica cabeza caven grandes ideas.
En chica casa y en largo camino se conoce al buen amigo.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
En el acto de varar, manda la maquina parar.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
En el arca abierta, el malo peca.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
En el marido prudencia, en la mujer paciencia.
En el medio está la virtud.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
En el modo de escupir, se conoce el que es baboso.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
En el modo de partir el pan, se conoce al que es tragón.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
En el pecado llevas la penitencia.
En el peligro se conoce al amigo.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
En enero, enciende la abuela el brasero.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
En enero, se hiela el agua en el puchero.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
En esta vida no hay dicha cumplida.
En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
En febrero busca obrero, a últimos que no a primeros.
En febrero busca la sombra el perro.
En febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
En febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
En febrero loco, ningún días se parece a otro.
En febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
En febrero, loco, ningún día se parece a otro.
En febrero, sale la lagartija del agujero.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
En gran casa, gran gasto se amasa.
En guerra avisada, no muere soldado.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
En invierno y verano la capa en la mano.
En la cárcel y en la cama, verás quien te ama.
En la casa de tu hermano eructa a pollo aunque comas mierda.
En la casa del cura siempre hay hartura.
En la casa donde no hay harina todo es mohína.
En la casa que hay un viejo, no faltará un buen consejo.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
En la casa, el hombre reina y la mujer gobierna.
En la duda, ten la lengua muda.
En la guerra y en el amor, todo vale y se comparte.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
En la necesidad, se conoce la amistad.
En la puerta del horno se quema el pan.
En la siesta y en el juego, se conoce al caballero.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
En la tierra de los ciegos, el tuerto es el rey.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
En la variación consiste el gusto.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
En la vivienda del pobre, la casa siempre es enorme.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
En largos caminos, se conocen los amigos.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
En los nidos de antaño, no hay pájaros hogaño.
En mala casa, mal amo y mala masa.
En martes, ni te cases ni te embarques.
En marzo la veleta ni dos horas se está quieta.
En marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
En marzo saca la cabeza el lagarto.
En marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
En mayo crece el tallo.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
En muerte y en boda, verás quien te honra.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
En noviembre, quien cava,el tiempo pierde.
En octubre, de la sombra huye.
En octubre, el hogar de leña cubre.
En octubre, la oveja cubre.
En octubre, toma los bueyes y cubre.
En otoño la mano al moño.
En pasando noviembre, quien no sembró que no siembre.
En pedregal no siembres cereal.
En perro flaco, todo son pulgas.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
En poca agua, poco se navega.
En pocos miles, pocos cientos.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
En salvo está el que repica.
En septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
En septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
En sol de invierno, cojera de perro y lágrimas de mujer no hay que creer.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
En tiempo de campaña, apaña.
En tiempo de guerra, cualquier hoyo es trinchera.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
En tierra de ciegos, el tuerto es el rey.
En toda casa hay muchas mudanzas.
En toda guerra está mezclada una mujer.
En todas partes cuecen habas, y en mi casa a calderadas.
En tu casa, hasta el culo descansa.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
En vida no me quisiste, y en la muerte me plañiste.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
En viernes y martes ni te cases ni te embarques.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
Encima de la leche, nada eches.
Enero, claro y heladero.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
Enfermo que come y mea, el diablo que se lo crea.
Enseñar sin saber?: como no sea el culo, no sé qué.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
Entra, bebe, paga y vete.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Entre amigos no hay cumplidos.
Entre bueyes, no hay cornadas.
Entre col y col, lechuga.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Entre dos piezas molares nunca metas los pulgares.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de mas ingrato.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Entre más amistad, más claridad.
Entre muelas cordales, no metas tus pulgares.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Entre pitos y flautas.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Entre salud y dinero, salud primero.
Entre santa y santo, pared de cal y canto.
Entre sastres no se pagan hechuras.
Entre todos la mataron y ella sola se murió.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Éramos pocos y parió mi abuela.
Eres más gandul que la chaqueta de un guardia.
Eres más largo que un día sin pan.
Eres más largo que un domingo sin dinero.
Errando, errando se va acertando.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Es amigo mío aquel que me socorre, no el que me compadece.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Es bueno el cilantro, pero no tanto.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Es de sabios, cambiar de opinión.
es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Es el mismo perro, con diferente collar.
Es la misma gata, no más que revolcada.
Es mas bueno que el pan.
Es más fácil hacer leyes que gobernar.
Es más fácil, decir que hacer.
Es más infeliz que una mata de habas.
Es más largo que un día sin pan.
Es mas puta que las gallinas.
Es mas terco que una mula.
Es mas viejo que la sarna.
Es mejor callar, que con tontos hablar.
Es mejor deber dinero y no favores.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Es mejor mala avenencia, que buena sentencia.
Es mejor, dar que recibir.
Es mucho arroz para este pollo.
Es mucho collar para tan poco perro.
Es pan comido.
Es preferible saber un poco de todo, que todo de un poco.
Es tonto, pero se mete en casa.
Esa es la madre del cordero.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Escoba nueva, bien barre.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Esconder la ignorancia, es hacerla creer.
Ese huevo, quiere sal.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Esperando marido caballero, lléganme las tetas al braguero.
Está como agua, para chocolate.
Está como padre, que le llevan la hija.
Esta de mírame y no me toques.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Esta vida es una mala noche en una mala posada.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Esto huele a cuerno quemado.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Esto son lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Esto ya es harina de otro costal.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Explique, no complique.
Extender la pierna hasta donde llega la sábana.