Las mejores frases celebres de la red
Letra A (888 frases)
A año tuerto, el huerto.
A asno lerdo, arriero loco.
A ave de paso, cañazo.
A ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca vi.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
A barba muerta, obligación cubierta.
A barba muerta, poca vergüenza.
A barba, ni tapia ni zarza.
A barco nuevo, capitán viejo.
A barco viejo, bordingas nuevas.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
A bien obrar bien pagar .
A bodas ni a niño bautizado, no vayas sin ser llamado.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
A braga rota, compañón sano.
A buen adquiridor, buen expendedor.
A buen amigo buen abrigo.
A buen año y malo y malo, no dejes la harina en el salvado.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
A buen bocado, buen grito.
A buen capellán, mejor sacristán.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
A buen culo, buen pedo.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
A buen hambre no hay pan duro, ni falta salsa a ninguno.
A buen hambre no hay pan duro, ni se moja en vino puro.
A buen hambre, no hace falta condimento.
A buen hambre, no hay mal pan.
A buen hambre, no hay pan duro.
A buen salvo está el que repica.
A buen santo te encomiendas.
A buen servicio, mal galardónA buen sueño no hay mala cama.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
A buena gana de bailar, poco son es menester.
A buena mujer, poco freno basta.
A buena y sin engaño, para mí quiero el provecho y para ti el daño.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
A buenas horas, mangas verdes.
A buey viejo no le cates majada, que él se la cata.
A buey viejo no se le saca paso.
A buey viejo pasto tierno.
A buey viejo, cencerro nuevo.
A buey viejo, no le cates abrigo.
A burlas, burlas agudas.
A burra nueva, cincha amarilla.
A burra vieja, albarda nueva.
A burro muerto, la cebada al rabo.
A burro negro no le busques pelo blanco.
A burro viejo, poco verde.
A caballero nuevo, caballo viejo.
A caballo ajeno, espuelas propias.
A caballo comedor, cabestro corto.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
A caballo grande, grandes espuelas.
A caballo muerto, la cebada al rabo.
A caballo que se empaca, darle estaca.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
A caballo regalado no se le mira el colmillo.
A caballo regalado, no le mires el diente.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
A cada cabeza, su seso.
A cada cerdo, le llega su San Martín.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
A cada cual dé Dios el frío, como ande vestido.
A cada cual lo suyo, y a Dios lo de todos.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
A cada día su pesar y su esperanza.
A cada necio agrada su porrada.
A cada pajarillo, le gusta su nidillo.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
A cada pez le llega su vez.
A cada puerco le llega su sábado.
A cada puerco le llega su San Martín.
A cada puerta, su dueña.
A cada Santo, le llega su hora.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
A calza corta, agujeta larga.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
A camino largo, paso corto.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
A candil muerto, todo es prieto.
A capa vieja no dan oreja.
A capar se aprende cortando cojones.
A caracoles picantes, vino abundante.
A carne de lobo diente de perro.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
A cartas, cartas, y a palabras, palabras.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario; y menos, si es casado.
A casa de tu tía entrada por salida.
A casa de tu tía, mas no cada día.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, iras sin ser llamado.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
A casa nueva, puerta vieja.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
A casa vieja puertas nuevas.
A causa perdida, mucha palabrería.
A cautela, cautela y media.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
A cena de vino, desayuno de agua.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
A chico caudal, mala ganancia.
A chico pajarillo, chico nidillo.
A chico pié, gran zapato.
A chico santo, gran vigilia.
A chillidos de puerco, oídos de matancero.
A comida de olido, pago de sonido.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
A confite de monja pan de azúcar.
A consejo de ruin, campana de madera.
A consejo malo, campana de palo.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
A cualquier cosa llaman rosa.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
A cualquiera se le muere un tío.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
A cuenta de los gitanos, hurtan muchos castellanos.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
A dádivas, no hay acero que resista.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
A dineros dados, brazos quebrados.
A dineros pagados brazos cruzados.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
A Dios rogando y con el mazo dando.
A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
A Dios, llamaron tú.
A Dios, lo mejor del mundo; pues es Señor sin segundo.
A donde el corazón se inclina, el pie camina.
A donde irá el buey que no are, sino al matadero?.
A donde las dan, allí las toman.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
A dos palabras tres porradas.
A ellas, padre, vos a las berzas y yo a la carne.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que os quiero!.
A enemigo que huye, puente de plata.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
A envestida de hombre fiero;pies para que os quiero.
A escote, no hay nada caro.
A escote, no hay pegote.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
A este son, comen los del ron, ron.
A falta de caballos, troten los asnos.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
A falta de manos, buenos son pies.
A falta de pan, buenas son tortas.
A falta de polla, pan y cebolla.
A falta de reja, culo de oveja.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
A fuego y a boda, va la aldea toda.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
A fuerza de villano, hierro en mano.
A galgo viejo, echádle liebre, no conejo.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
A gato viejo, rata tierna.
A gato viejo, ratón tierno.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
A golpe dado no hay quite.
A golpe de mar, pecho sereno.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
A gran arroyo, pasar postrero.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
A gran pecado, gran misericordia.
A gran prisa, gran vagar.
A gran salto, gran quebranto.
A gran seca, gran mojada.
A gran subida, gran caída.
A grandes males, grandes remedios.
A grave culpa, suave comprensión.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
A hierro caliente, batir de repente.
A hija casada, los yernos a la puerta.
A hijo malo, pan y palo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A hombre jugador y a caballo correlón,¡Ay qué poco les dura el honor!.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
A hora mala, no ladran canes.
A hoy, lo veo; en mañana, poco creo.
A idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
A jugar y perder, pagar y callar.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
A la bestia cargada, el sobornal la mata.
A la boda del herrero, cada cual con su dinero.
A la borrica arrodillada, doblarle la carga.
A la bota, darla el beso después del queso.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
A la cabeza, el comer endereza.
A la cama no te irás, sin saber una cosa más.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
A la fortuna, por los cuernos.
A la fuerza ahorcan.
A la fuerza no es cariño.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
A la gorra, ni quien le corra.
A la guerra, con la guerra.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
A la hija casada sálennos yernos.
A la hija mala, dineros y casarla.
A la hija muda, su madre la entiende.
A la hija, tápala la rendija.
A la hora de la quema, se verá el humo.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
A la larga, el galgo a liebre mata.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A la luna, el lobo al asno espulga.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
A la madrastra, el nombre le basta.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
A la mal casada, miradla a la cara.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
A la mañana el blanco y el tinto al sereno.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
A la mujer bailar y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
A la mujer brava, la soga larga.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
A la mujer casada y casta, el marido le basta.
A la mujer casada, no le des de la barba.
A la mujer casera, el marido se la muera.
A la mujer casta, Dios le basta.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
A la mujer honrada, su propia estima le basta.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
A la mujer y a la burra, todos los días zurra.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
A la mujer y a la mula, por el pico les va la hermosura.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
A la ocasión la pintan calva.
A la par es negar y tarde dar.
A la pereza persigue la pobreza.
A la prima se le arrima y a la hermana con mas ganas.
A la primera azadonada, ¿queréis sacar agua?.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
A la que bien baila, poco son le basta.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
A la que quiere ser mala, poco aprovecha guardarla.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
A la que te criaste, te quedaste.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
A la res vieja, alíviale la reja.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
A la sombra del favor, crecen vicios.
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
A la tercera, va la vencida.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
A la vejez se apoca el dormir, y se aumenta el gruñir.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
A la vejez, cuernos de pez.
A la vejez, viruelas.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
A la zorra, candilazo.
A largos días, largos trabajos.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
A lo hecho, pecho.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
A lo que no puedas, no te atrevas.
A lo que no puede ser, paciencia.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
A lo que se quiere bien, se castiga.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
A los enemigos, bárreles el camino.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
A mal Cristo, mucha sangre.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
A mal tiempo, buena cara.
A mamar, todos nacen sabiendo.
A manos frías, corazón ardiente.
A más beber, menos comer.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
A misa temprano, nunca va el amo.
A misa, no se va con prisa.
A mucha hambre, no hay pan duro.
A mucho amor, mucho perdón.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
A nadie le huelen sus propios pedos, ni le parecen sus chiquillos feos.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
A ojo de buen cubero.
A otro perro con ese hueso.
A oscuras nadie ve y dormido quien siente (Gracias a Juan Carlos Alfaro).
A padre guardador, hijo gastador.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
A palabras necias, oídos sordos.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A pan duro, diente agudo.
A perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
A perro que no conozcas, nunca le espantes las moscas.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
A perro viejo, todo son pulgas.
A persona lisonjera, no le des oreja.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
A picada de mosca, pieza de sabana.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
A poco pan, tomar primero.
A puerta cerrada, el diablo se vuelve.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
A quien dices el secreto das tu libertad.
A quien Dios ama, Dios le llama.
A quien Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
A quien Dios se lo de, San Pedro se lo bendiga.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
A quien feo ama, hermoso le parece.
A quien has de acallar, has de halagar.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A quién le dan pan, que llore.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
A quien madruga, Dios le ayuda.
A quien mal canta, bien le suena.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
A quien teme preguntar, le avergüenza a aprender.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
A refajo verde, ribete encarnado.
A rey muerto, rey puesto.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
A ruín, ruín y medio.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
A su tiempo maduran las brevas.
A su tiempo maduran las uvas.
A tal amo tal criado.
A tal casa, tal aldaba.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
A un bagazo, poco caso.
A un traidor, dos alevosos.
A unos, Dios da ovejas y a otros orejas.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
A veces se llora de alegría.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Abad, judío y madona, jamás perdona.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Abejas sin comida, colmenas perdida.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero toca a vísperas.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Abre el ojo; que asan carne!.
Abre la boca que te va la sopa.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Abrígate en febrero con dos capas y un sombrero.
Abrígate por febrero con dos capas y un sombrero.
Abrígate por febrero con dos capas y un sombrero.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Abril llovedero, llena el granero.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Abril, aguas mil y todas caven en un barril.
Abril, deja las viñas dormir.
Abriles y condes, los mas traidores.
Abrir al hombre, y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Abrojos, abren ojos.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Aceitunas, una o dos; y si tomas muchas, válgate Dios.
Acelgas a medio día y a la noche acelgas, mala comida y mala cena.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Acertar a la primera, no se ve todos los días.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Acoge lo provechoso, y no admitas lo dañoso.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Acuérdate nuera, de que también serás suegra.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina!.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Administrador que administra y enfermo que se enjuaga, algo traga.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Adonde hay más.
Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Adónde ira el buey que no are?.
adónde vas, mal?.
Adonde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Adonde se piensa que hay tocinos, no hay estacas.
Adonde te quieren mucho no vayas a menudo.
Adonde va el violín, va la bolsa.
Adonde va la gente, va Vicente.
Adonde vas Vicente?, a donde va la gente.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Afortunado en el juego, desgraciado en amores.
Agosto y septiembre, no duran siempre.
Agosto, frío en el rostro.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Agua al higo y a la pera vino.
Agua al higo, que ha llovido.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Agua corriente no mata la gente; agua sin correr, puede suceder.
Agua corriente, sana a la gente.
Agua corriente, sana a la gente.
Agua de agosto, azafrán, miel y mosto.
Agua de agosto, azafrán, miel y mosto.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Agua de febrero, mata al onzonero.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Agua del cielo no quita riego.
Agua del cielo, no quita riego.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Agua en cesto, se acaba presto.
Agua en marzo, hierbazo.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Agua fina, saca espina.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Agua pasada, no mueve molino.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Agua vertida, no toda cogida.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Agua y viento al mediodía, agua todo el día.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Agua, barro y basura, crían buena verdura.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Aguja fina, saca espina.
Ahora es cuando chile verde, le has de dar sabor al caldo.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Aire de Levante, agua delante.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Ajo, sal, y pimiento, y lo demás es cuento.
Al agradecido, mas de lo pedido.
Al alba de la duquesa, que le daba el sol a media pierna.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: Si yo quisiera.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ¡ya!.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Al amigo y al caballo, no apretarlo.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Al amigo, con su vicio.
Al amo comerle y no verle.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Al asno muerto, la cebada al rabo.
Al asno, el palo, y a la mujer, el regalo.
Al ave de paso, cañazo.
Al bien buscarlo, al mal espantarlo.
Al buen callar, llaman Santo.
Al buen comer, llaman Sancho.
Al buen día, mételo en casa.
Al buen entendedor, con pocas palabras basta.
Al buen pagador, no le duelen prendas.
Al buen sordo, pedo gordo.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Al bueno darás, y del malo te apartarás.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Al burro muerto, la cebada al rabo.
Al burro viejo, poco verde.
Al burro y al amo, no hay que cansarlos.
Al cabo de cien años, todos seremos calvos.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Al catarro, con el jarro.
Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Al comer y al evacuar, prisa no te has de dar.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Al dolor de cabeza, el comer lo endereza.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Al enfermo que es de vida, el agua es medicina.
Al erizo, Dios le hizo.
Al espantado, la sombra le basta.
Al espantado, la sombra le espanta.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Al final, la cabra tira para el monte.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Al gorrino y al melón, calor.
Al hablar, como al guisar, su granito de sal.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Al hombre aguado, mirarlo de medio lado.
Al hombre airado dale de lado.
Al hombre de más saber, la mujer lo echa a perder.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Al hombre mayor, dale honor.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Al hombre pobre, no le salen ladrones.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Al hombre se mide, de cejas arriba.
Al invierno, no se lo come el lobo.
Al loco y al fraile, aire.
Al loco y al toro, dale corro.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Al mal paso, darle prisa.
Al mal segador, la paja le estorba.
Al mal tiempo, buena cara.
Al marido, amarle como amigo, y tenerle como enemigo.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Al mejor caballo, se le van las patas.
Al mejor cazador, se le va la liebre.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Al muerto la mortaja, y al vivo la hogaza.
Al niño y al mulo, en el culo.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Al pan se arrima el perro.
Al pan, pan, y al vino, vino.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Al peligro, con tiento; y al remedio, con tiempo.
Al perro muerto, échale del huerto.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Al pez, una vez.
Al pobre desnudo le valen mas dos trajes que uno.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Al potro y al niño, con cariño.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Al que bebe vino, le huele el hocico.
Al que come bien el pan, es pecado darle el ajo.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Al que madruga, Dios lo ayuda.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Al que no le saben, le inventan.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
Al que no quiera taza, taza y media.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Al que tiene mujer hermosa, o castillo en frontera, o viña en carretera, nunca le falta guerra.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes como leva.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Al revés te lo digo para que me entiendas.
Al son que me toquen bailo.
Al son que me toquen, bailo.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Al último, siempre le muerde el perro.
Al vago y al pobre, todo les cuesta doble.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Al viejo se le cae el diente, pero no la simiente.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
Alabanza propia, mentira clara.
Alábate, cesto, que venderte quiero.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Alcanza, quien no cansa.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Alegrías secretas, candela muerta.
Algo busca en tu casa, quien te hace visitas largas.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso, un galgo.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.
Allá donde fueres, haz lo que vieres.
Allá va el niño, donde le tratan con cariño.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama: andarás carrera vana.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
Ama y guarda.
Amanecerá y veremos.
Amar y no ser amado es tiempo mal empleado.
Amar y saber, todo no puede ser.
Amar, a todos; temer, a Dios tan sólo.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Amigo bueno, sólo Dios del cielo.
Amigo de todo y de ninguno, todo es uno.
Amigo de uno, y enemigo de ninguno.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Amigo en la adversidad es un amigo de verdad.
Amigo en la adversidad, amigo de verdad.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Amigo sin dinero eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Amigo traidorcillo, mas hiere que un cuchillo.
Amigo viejo, tocino y vino viejo.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Amistad de juerga no dura nada.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Amor con amor se paga.
Amor con casada, sólo de pasada.
Amor con casada, vida arriesgada.
Amor con celos, causa desvelos.
Amor de asno, coz y bocado.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Amor de madre y todo lo demás es aire.
Amor de madre, ni la nieve le hace enfriarse.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Amor de niño, agua en cestillo.
Amor de padre, que todo lo demás es aire.
Amor forastero, amor pasajero.
Amor grande, vence mil dificultades.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Amor sin celos no lo dan los cielos.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Amores nuevos, olvidan los viejos.
Amores, dolores y dineros no puedes estar secretos.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Ande yo caliente y ríase la gente.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Ante Dios, todos somos iguales.
Ante la duda, la más madura.
Ante la duda, la más tetuda.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Antes es Dios que los santos.
Antes mujer de un pobre, que manceba de un conde.
Antes que acabes, no te alabes.
Antes que te cases, mira lo que haces.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Año de brevas, nunca lo veas.
Año de endrinas, año de espinas.
Año de endrinas, año de harinas.
Año de heladas, año de parvas.
Año de hierba, año de mierda.
Año de hongos, año de nieve.
Año de peras, nunca lo veas.
Año lluvioso, échate de codo.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Año malo, panadera en todo cabo.
Año nuevo, vida nueva.
Años de higos, años de amigos.
Años de nones, muchos montones.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Aquí el más tonto hace relojes.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Aquí, lo único que importa es la caja.
Ara bien y cogerás trigo.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Araña muerta, visita cierta.
Arbol que crece torcido jamás su tronco endereza.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Arco iris al mediodía, llueve todo el día.
Arco por la tarde, buen tiempo aguardes.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Arrieros somos y en el camino nos encontraremos.
Arrímate a los buenos y serás uno de ellos.
Arroz que no se menea, se quema.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Artero, artero, mas non buen caballero.
Así come el mulo, así caga el culo.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Atáscate, que hay lodo.
Atender y entender para aprender.
Atente al santo y no le reces.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Aullar contra el ciervo,es perder voces y tiempo.
Aún no asamos, y ya pringamos.
Aún no ensillamos, y ya cabalgamos.
Aún no ha salido del cascarón, y ya tiene presunción.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Aunque la garza vuela muy alta, el halcón la mata.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión.
Aunque la mona se vista de seda, mona es y mona se queda.
Aunque las sillas hayan cambiado, los asnos siguen siendo los mismos.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Aunque mucho brilla, no es de oro la hebilla.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Ave de mucha pluma tiene poco que comer.
Ave que vuela, a la cazuela.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Ay del que muere!, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Ayúdate y el cielo te ayudara.
Ayúdate y te ayudaré.
Ayunar, o comer truchas.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.